Get on Board es un juego de mesa familiar que propone crear rutas de autobuses en New York y London, ofreciendo partidas rápidas llenas de decisiones y estrategias que se disfrutan más a medida que se repite. Aunque las reglas pueden parecer complejas al inicio, tras un par de partidas se vuelve fluido y entretenido, convirtiéndose en uno de esos juegos que sacas a mesa con amigos o familia con garantía de risas y reto.
- Uno de los mejores flip & write del mercado con un diseño retro muy atractivo
- Ganador del Premio al Mejor Juego Estratégico en las UK Games Expo
- Juego económico, fácil de aprender y con partidas cortas de 2 a 5 jugadores
Este juego ha ganado popularidad por su estilo «flip & write», donde irás trazando rutas mientras gestionas objetivos, evitando bloqueos en el mapa y compitiendo por pasajeros con los demás jugadores. Su estética llamativa y mecánica adictiva lo hacen destacar dentro de los juegos de mesa de rutas.
¿Qué es Get on Board juego de mesa y de qué trata?
Get on Board es un juego diseñado por Saashi e ilustrado por Monsieur Z, distribuido por Devir en español. Está ambientado en dos mapas: New York y London, donde cada jugador gestiona una ruta de autobús intentando optimizar pasajeros, rutas y objetivos personales mientras adapta su estrategia según el tráfico y bloqueos que genera el resto.
En cada ronda, se revela una carta que indica el tipo de ruta a trazar, y cada jugador la dibuja en su tablero personal, planificando cómo recoger turistas, estudiantes y funcionarios para obtener la mayor cantidad de puntos posible.


Cómo se juega Get on Board paso a paso
Para jugar Get on Board:
- Preparación: Cada jugador recibe un tablero personal y un rotulador borrable. Se elige el mapa (New York para 2-3 jugadores, London para 4-5).
- Rondas: Se revelan cartas que indican el tipo de línea que se puede trazar, y cada jugador debe adaptarse.
- Objetivo: Recoger pasajeros de distintos tipos y cumplir objetivos secretos y comunes.
- Fin de partida: Tras 12 rondas, se cuentan los puntos de pasajeros, objetivos y penalizaciones por errores.
Lo interesante de Get on Board es que, aunque sencillo en mecánica, genera un puzzle en cada partida, donde las rutas de los demás afectan directamente tu estrategia, obligándote a adaptarte para no perder eficiencia.
Experiencia personal: por qué al principio parece complicado, pero luego se disfruta al máximo
Al inicio, puede resultar confuso entender cómo trazar las rutas según las cartas, especialmente para jugadores nuevos o quienes no están acostumbrados a juegos «roll & write» o «flip & write». Sin embargo, tras un par de partidas, las reglas se internalizan y se vuelve natural planear cada movimiento y ruta.
En mi experiencia, tras dos partidas ya fluía de forma cómoda, y el juego pasó de «parecer complicado» a ser uno de los que más disfrutamos en reuniones, especialmente por la tensión de decidir entre optimizar tu ruta o bloquear la de otro jugador. Este cambio de percepción es común en Get on Board, transformándolo en un juego al que volver de forma recurrente.
- Uno de los mejores flip & write del mercado con un diseño retro muy atractivo
- Ganador del Premio al Mejor Juego Estratégico en las UK Games Expo
- Juego económico, fácil de aprender y con partidas cortas de 2 a 5 jugadores
Consejos y estrategias para disfrutar Get on Board
- Planifica rutas flexibles: Deja espacios abiertos en tus planes para adaptarte a cartas futuras.
- Controla el tráfico: Evita zonas congestionadas por otros jugadores para no penalizarte.
- Combina pasajeros: Intenta recoger diferentes tipos de pasajeros en un solo trazo para maximizar puntos.
- Observa a los demás: Ver las rutas de otros puede ayudarte a prever bloqueos y cambiar tu estrategia a tiempo.
- Repite partidas: El juego mejora con la repetición, descubriendo estrategias y entendiendo mejor las rutas óptimas en cada mapa.
Preguntas frecuentes sobre Get on Board
De 2 a 5 jugadores, siendo 2-3 ideal en New York y 4-5 en London.
Desde 8 años en adelante, con supervisión para las primeras partidas.
Aproximadamente 30-40 minutos.
Puede parecer complicado al principio, pero tras una partida de prueba se vuelve muy fluido y disfrutable, ideal para introducirse en juegos «flip & write».


